SAN SALVADOR/AFP
Según la Sala, la Constitución faculta al Congreso a designar magistrados solo una vez bajo la misma legislatura, por lo que ordenó que la elección se repitiera en el período legislativo que se inició el pasado 1 de mayo.
Los diputados desoyeron el fallo. Los diez magistrados asumieron cargos y empezaron a sesionar separados de los cinco magistrados constitucionales. Ambos grupos designaron su propio presidente de la Corte, lo que creó confusión e incertidumbre en el funcionamiento del sistema de justicia.
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Los partidos políticos con representación legislativa concretaron el miércoles en la noche en una declaración, firmada por el presidente Mauricio Funes como “testigo de honor”, proceder (en el Congreso) a volver a votar a diez magistrados, cinco propietarios y cinco suplentes, cuyo nombramiento (en 2006) fue declarado ilegal en junio pasado por la Sala Constitucional.
Tras la votación, estos magistrados retomarán sus cargos hasta concluir el periodo por el que habían sido electos, que finaliza en 2015.
El acuerdo también incluye volver a elegir a todos los magistrados titulares y suplentes del periodo 2012-2021 de la misma nómina de 11 abogados que compitieron por los cargos en abril pasado.
“Es importante el acuerdo, aunque es muy poco y llega muy tarde. Ahora quieren dejar la sensación de que no hubo vencedores ni perdedores”, declaró el analista y profesor universitario Roberto Cañas.
Desde la primera reunión, los partidos habían pactado que iban a resolver la crisis institucional por vía legal, por lo que según Cañas lo que han hecho los políticos es aceptar “a regañadientes” el fallo judicial (de repetir la elección de jueces) porque no les quedaba otra vía para repartirse los cargos”.
Funes comentó que el acuerdo permite a todos irse al asueto de una semana por las vacaciones agostinas.
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