Lucía Navas
“¿Está preparado el INSS para garantizar el pago de las atenciones médicas de los pacientes, de poder mantener sus obligaciones con los pensionados, si ocurriera un terremoto? No lo sabemos y no puede existir ese vacío”, asegura Ruiz.
Igualmente dice el experto que las empresas médicas previsionales deben contar con una reserva financiera de este tipo.
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Aunque las estadísticas reflejan que el mercado de seguros en Nicaragua está en crecimiento, expertos en la materia sostienen que la tendencia sigue “tímida”, especialmente en el segmento de asegurar una vivienda.
Para Luis Reynosa, directivo de Consultores de Seguros, se requiere que las cinco compañías aseguradoras existentes en el país emprendan “una campaña educativa” sobre la importancia de tener asegurada las viviendas. El sector creció el 16 por ciento en las primas netas emitidas a junio de 2012 con respecto al mismo mes del año pasado.
La Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) reporta en el primer semestre de este año la emisión de 1,977.8 millones de córdobas en seguros.
Respecto a qué tipo de seguro se demanda en el país, el de patrimoniales es el que mayor participación de mercado tiene, el cual representa el 59.2 por ciento. Con este se da cobertura contra incendios (casas y empresas). También el seguro para automóviles predominan en este mercado.
IMPORTANCIA DEL SEGURO
Reynosa cree preocupante que el seguro de vivienda “sea incipiente”, “sobre todo en Managua que es una ciudad altamente sísmica”.
Nasere Habed López, miembro del consejo directivo del Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser), recuerda que el terremoto del 23 de diciembre de 1972, “Managua prácticamente desapareció”.
El terremoto, afirma Habed López, dejó daños valorados en más de mil millones de dólares, pero se estima que apenas las compañías aseguradoras de la época pagaron cien millones de dólares “porque muy pocas viviendas estaban aseguradas contra daños por terremotos”. Habed y Reynosa concuerdan que el crecimiento residencial que impulsa el Gobierno y empresa privada debe acompañarse con una campaña de las aseguradoras “para hacer conciencia” de poseer un seguro de vivienda.
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