Eddy López Hernández
Por haberlo abusado hace diez años, Pablo Rafael Lezama Moya, de 22 años, mató a Justo Pastor Orozco Pérez, de 52, a quien le propinó más de 20 puñaladas en diferentes partes del cuerpo.
El hecho ocurrió en la comunidad La Fuente, municipio de La Paz Centro, León, el pasado sábado. El muchacho fue capturado hasta el domingo en la tarde.
Tras presuntamente haber matado a Orozco, Lezama Moya se dio a la fuga refugiándose en una vivienda de familiares, ubicada en el reparto Villa 23 de Julio, en León. Según indagaciones preliminares, Orozco abusó en dos ocasiones del muchacho, cuando este tenía 12 años.
Según Benito Rafael Lindo Centeno, médico del Instituto de Medicina Legal en León, la víctima murió por degollamiento.
Centeno dijo que recibió más de 20 puñaladas.
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Según el subcomisionado Miguel Carmona, Jefe de Auxilio Judicial de la Policía en León, el joven confesó haber cometido el crimen.
“Tras presentarnos a la escena del crimen iniciamos el proceso investigativo que incluyó 17 entrevistas y nos refirieron que el hoy occiso fue visto por última vez en compañía de Pablo Rafael Lezama Moya, sin embargo él y su familia huyeron de la comunidad hacia el barrio residencial Villa 23 de Julio, en León, donde fue capturado por nuestros efectivos”, dijo Carmona.
Agregó: “Una vez detenido comenzó a contribuir y a colaborar, en su confesión refiere que hizo esto porque el señor Justo Pastor lo había abusado en dos ocasiones anteriores, además asegura que intentó volver a abusar de él en ese momento, estamos ante un homicidio, ya tenemos al autor, es un autor confeso”.
PERDIÓ EL CONTROL
Pablo Rafael Lezama Moya admitió con humildad haber cometido el crimen, según él en defensa propia, ya que asegura que Justo Pastor Orozco intentó abusarlo la noche en que ocurrió el crimen.
“Lo hice en estado de cólera diría yo, porque el señor había abusado varias veces de mí a la fuerza, esa noche yo iba donde mi abuela a dejarle un cuchillo, él me haló del brazo y me llevó a su cama, se acostó y posteriormente se bajó el pantalón hasta la mitad, en el momento recordé varias cosas que él me había hecho, tantas groserías y en estado de enojamiento y de ira cometí ese hecho”, relató Lezama.
Concluyó: “El empezó a abusar de mí desde los 12 años cuando yo empecé a trabajar en una finca llamada Sabana Grande, después de eso me dijo que si yo le decía a alguien él me iba a correr y mi familia necesitaba el dinero, puesto que somos bien pobres”.
“Ahora él quería volver a hacer lo mismo, tratan de humillar a uno, creen que porque uno es así (homosexual) pueden hacer lo que quieran, pero no, uno tiene su dignidad, uno tiene sus derechos sea lo que sea y si vos decís no, tienen que respetarlo; por eso es que pasaron las cosas”, dijo Lezama.
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