WASHINGTON/EL CAIRO/EFE/AFP
El Gobierno de Estados Unidos reiteró ayer su exigencia de que el régimen sirio ponga fin a la ola de violencia en ese país, y afirmó que su prioridad es preparar a Siria para la llegada de “un día sin Asad” en el poder.
Desde que inició la revuelta, el canal oficial dedicó la mayor parte de sus programas a temas anodinos como la dieta vegetariana, la preservación del patrimonio y hasta clases de aeróbicos para transmitir una sensación de normalidad.
El canal estatal difunde propaganda bélica que muestra, bajo un fondo musical patriótico, imágenes de maniobras y consignas celebrando “nuestras valientes fuerzas armadas”, luchando en varios frentes contra los rebeldes.
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EE. UU. y los demás países que presionan por la salida de Bachar Al Asad, “estamos centrados en lo que pasará después, cómo preparar a Siria para un día sin Asad, un día en que todos los distintos grupos étnicos puedan unirse y formar el tipo de Gobierno que sea representativo del pueblo sirio”, informó a periodistas extranjeros el subsecretario de Estado para Asuntos Públicos, Mike Hammer.
“Nuestro enfoque es apoyar a la oposición con medios no letales… Asad tiene que irse, necesita entender que, en la medida en que pierde control de territorio y de su país, la violencia no es la forma de resolver esto”, agregó Hammer.
El funcionario aconsejó a los allegados de Asad que no estén listos “para cometer crímenes atroces contra su pueblo” a que abandonen al presidente sirio quien, a su juicio, “tiene los días contados”, y reiteró la postura del Gobierno estadounidense de continuar aplicando “presiones económicas” contra Asad.
Mientras, Alepo, centro económico de Siria, se convirtió ayer en el principal campo de batalla de las tropas gubernamentales y los rebeldes, que aseguraron controlar casi la mitad de los barrios.
Con el fin de recuperar las zonas caídas en manos de la insurgencia, el régimen ha enviado refuerzos militares y recrudecido su ofensiva contra varias provincias, causando la muerte en esta jornada de más de un centenar de personas, según la oposición.
Según una testigo que se identificó como Wed al Hayat, la aviación militar del régimen bombardeó el barrio de Al Mashad, mientras que helicópteros castrenses sobrevuelan el área de Salahedín. Al Hayat, manifestó por internet que hay francotiradores apostados en algunos colegios y en el edificio de la radio local, y que muchos habitantes de Al Mashad se han trasladado a lugares más seguros, en su mayoría a la residencia de estudiantes de la universidad de la ciudad.
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