Martha Vásquez
“Dentro del complejo no hay ni la remota posibilidad. La Alcaldía es la encargada de asignar espacios que sean lo más higiénico posible y conservar el ornato del edifico”, dijo Ramos.
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La implementación del nuevo modelo de despacho en Nicaragua, la notificación electrónica, la creación de centros de mediación en la Costa Caribe y la construcción del nuevo complejo judicial en Managua son algunas de las obras que financió el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al poder judicial.
“Doña Mirna (Liévano) es una gran persona, directora de mente abierta, muy humana, dispuesta, sin mucha rigidez, a pesar que es la representante de un banco donde solo ven números fríos y colaboró con la modernidad del sistema de justicia”, expresó la magistrada de facto Alba Luz Ramos, durante una ceremonia de entrega de reconocimiento a Mirna Liévano, exrepresentante del BID en Nicaragua.
Según Ramos, el programa de apoyo al poder judicial inició en el 2003 y concluirá con la entrega del nuevo edificio judicial este año. Por su parte, Liévano destacó que la cartera de la CSJ ha sido una de las más transparentes y eficaces que ha tenido el BID durante su dirección y que los resultados fueron palpables y satisfactorios.
“La modernización de la gestión judicial ha llevado a reducir la moral judicial y mejorar el acceso a justicia”, dijo Liévano.
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