Londres/EFE
El ministro británico de Cultura y Deportes, Jeremy Hunt, advirtió ayer de que las próximas 48 horas serán “cruciales” para el sistema de transporte de Londres y el plan de seguridad de los Juegos Olímpicos, que comienzan el viernes.
Los 48 kilómetros de carriles olímpicos, exclusivos para atletas y miembros de la organización de los Juegos, entraron a funcionar ayer.
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Tras anunciar que el gobierno británico ha movilizado a 1,200 soldados adicionales con vistas a los Juegos, hasta sumar un total de 18,200 militares, Hunt se mostró confiado en que Londres 2012 demostrará que ha hecho un “buen trabajo”, si bien avisó de que “no puede haber espacio para la complacencia en los dos próximos días”.
“No las hemos movilizado (a las tropas) porque se haya detectado una amenaza adicional”, afirmó el ministro, que puntualizó que las fuerzas de seguridad están listas para afrontar un nivel de amenaza “grave”, si bien actualmente es solamente “substancial”.
El gobierno movilizó a 3,500 soldados adicionales el 12 de julio ante la incapacidad de la empresa G4S de desplegar a 10,400 guardias de seguridad privada, tal y como estaba previsto, y hoy volvió a aumentar esa cifra en 1,200 efectivos.
Por su parte, el coordinador del plan de seguridad olímpica, Chris Allison, de Scotland Yard, insistió en que el dispositivo que se ha organizado para los Juegos Olímpicos, que involucra a 42,000 personas y tiene un costo de 1,028 millones de libras (1,264 millones de euros), no será “intrusivo”.
“Vamos a asegurarnos de que el sistema de seguridad cumple con su función pero que no es intrusivo. El foco debe estar en los atletas y en los espectadores, no en la operación de seguridad”, dijo Allison.
En la jornada en la que más atletas aterrizaron en el aeropuerto de Heathrow, cerca de 4,000, el responsable de transporte (TFL), Peter Handy, instó a quien prevea visitar la capital británica que “planee” su viaje con antelación.
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