Ayer por la mañana las calles de Nandaime amanecieron atestadas de basura, tras la realización del desfile hípico, la tarde del domingo. Este evento que reunió a centenares de caballistas también dejó montañas de desechos esparcidos por doquier. Los pobladores tuvieron que aguantar las moscas y el hedor hasta que el camión recolector hizo el recorrido para limpiar ayer por la tarde.
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