CIUDAD DEL VATICANO/EFE
Las autoridades judiciales impusieron ayer el arresto domiciliario al mayordomo del papa Benedicto XVI, el italiano Paolo Gabriele, quien ha estado detenido desde el 24 de mayo acusado del robo de documentos confidenciales de la Santa Sede.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, explicó en una nota que el juez instructor del Tribunal de la Ciudad del Vaticano que lleva el caso, Piero Bonnet, consideró, tras el interrogatorio, que no era necesario mantener al acusado bajo detención y le impuso a cambio el arresto domiciliario.
Lombardi explicó que los próximos pasos del proceso serán el posible enjuiciamiento del mayordomo del papa o que el juez considere su absolución. Gabriele ha sido sometido desde su arresto a varios interrogatorios y el pasado 11 de junio sus abogados pidieron al juez instructor su puesta en libertad.
El escándalo de las filtraciones de documentos reservados de la Santa Sede se desató a principios de año, cuando una televisión italiana publicó unas cartas enviadas a Benedicto XVI por el nuncio en EE. UU., Carlo María Vigan, en las que denunciaba la “corrupción, prevaricación y mala gestión” en la administración vaticana.
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