Josué Bravo
El presidente de este Tribunal, José Lino Chávez, indicó que el informe ampliado detalla daños como tala ilegal de bosques, afectaciones a los humedales y sedimentación, entre otros aspectos.
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A pesar del daño ambiental causado por la tala de bosque y señalamientos de supuestos actos de corrupción, el gobierno costarricense continúa construyendo la carretera fronteriza al borde del río San Juan de Nicaragua.
El director del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), José Luis Salas, indicó que las bajas lluvias han permitido revestir de lastre un poco más de 35 kilómetros, de los 160 de longitud que posee esta carretera.
“El tiempo nos ha permitido relastrear poco más de 35 kilómetros en zonas muy importantes. Tenemos en este momento un plan de obras de mitigación por realizar, ya para estabilizar taludes, la construcción de alcantarillas y cunetas revertidas”, dijo.
Con las denuncias de supuestos actos de corrupción de funcionarios del Conavi, en la contratación de empresas con maquinarias para su construcción; se destapó todo un escándalo alrededor de esta carretera, haciéndose pública la falta de estudios de impactos ambientales y planos.
Con el comienzo de las lluvias de este invierno algunos puentes empezaron a colapsar, el lastre se sedimentó y el daño ambiental empezó a ser más evidente en el río San Juan, incluyendo el contrabando de madera talada en la zona.
160 kilómetros es lo que mide la carretera que el gobierno de Costa Rica construye en el borde del río San Juan de Nicaragua. Recientemente la Corte Centroamericana de Justicia condenó a Costa Rica por los daños causados por esta obra.
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