Miami (EE. UU.) /EFE
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, apostó en Florida, donde empata en intención de votos con su rival Mitt Romney, por invertir en infraestructuras para combatir el desempleo, un problema que afecta al 8.2 por ciento de los estadounidenses y al 11 por ciento de los hispanos.
Obama se refirió así a una de las principales preocupaciones de la población latina, cuyo voto será fundamental en las elecciones generales de noviembre, y lo hizo durante la visita de dos días que inició ayer en Florida, un Estado donde uno de cada cinco habitantes es de origen hispano.
Consciente de que el desempleo afecta a la población hispana en mayor medida, Obama dijo que si gana usará la mitad del dinero que “ya no gastamos en la guerra” para pagar el déficit y la otra mitad en lograr que “la gente vuelta a trabajar, reconstruyendo nuestras carreteras, puentes, pistas de aterrizaje, puertos y redes inalámbricas”.
“En 2008 me comprometí a poner fin a la guerra en Irak y, gracias a nuestros hombres y mujeres de uniforme, cumplimos esa promesa. Llegó la hora de construir la nación”, expresó el político en un discurso en el Prime Osborn Convention Center de la localidad de Jacksonville, en el norte de Florida.
Minutos antes, la Casa Blanca anunció la aceleración de obras de infraestructuras de envergadura y regionalmente significativas para desarrollar y modernizar algunos puertos del país, entre ellos los de Jacksonville y Miami, ambos en Florida, así como los de Savannah (Georgia), Nueva York, Nueva Jersey y Charleston (Carolina del Sur).
Sondeo
Según los últimos sondeos difundidos, Obama empata en intención de votos en Florida, uno de los Estados más codiciados porque podría ser decisivo en la contienda electoral.
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