Gisella Canales Ewest
No hay riesgo de que a través del Hong Kong & Shangai Banking Corporation (HSBC) se realicen operaciones de blanqueo de capitales, porque las regulaciones de prevención se han reforzado. Así lo afirmó la representante y gerente general de la oficina de representación de HSBC en Nicaragua, Claudia Stadthagen, a LA PRENSA.
En 2007 HSBC anunció que sus operaciones en Nicaragua crecerían.
En enero del 2009 HSBC anunció que adoptarían “un nuevo modelo de negocios en Nicaragua” y cerrarían las tres sucursales que tenían en Managua. En julio de ese año inició el proceso de “liquidación voluntaria”.
Ese año dejó de percibir depósitos del público y formalizó la instalación de la Oficina de Representación para trabajar como banco de segundo piso.
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El HSBC está envuelto en un escándalo por haber aceptado entre 2006 y 2009 más de 15,000 millones de dólares sin supervisión de sus filiales en México, Rusia y otros países donde se considera existe alto riesgo de lavado de dinero.
¿Cómo previene el HSBC que esto se repita? Stadthagen afirma que “conociendo a su cliente y siguiendo las regulaciones de prevención de lavado de dinero, como se hace en todo el mundo”.
Sobre el informe del Senado de Estados Unidos, que revela que unos 7,000 millones de dólares que circularon por el HSBC de México estaban vinculados a organizaciones criminales de ese país, Stadthagen sostiene que eso ocurrió “cuando no estaban todavía bien reforzadas las leyes, fue cuando se compró el banco en México, que no era totalmente HSBC, sino que era Banco Bital”.
En Nicaragua, HSBC otorga líneas de crédito y se hacen a través de la sucursal en Panamá.
“Aquí se siguen las regulaciones tanto de lavado de dinero de Nicaragua, de Panamá y las internacionales del grupo”, reiteró la representante de HSBC, quien añadió que conocen “perfectamente bien” a sus clientes en ambos países.
“No hay riesgo, no hay. Nosotros conocemos perfectamente bien quienes son los clientes con los que estamos trabajamos; inclusive en Panamá, desde el año pasado ni siquiera se abren cuentas de sociedades anónimas… cada tres meses se les pide una declaración jurada y tienen que enseñar el libro de registro de acciones para saber si ha habido algún cambio de accionistas con quienes se está trabajando”, explicó.
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