Cables combinados
El conflicto armado en Siria ha alcanzado tal amplitud y gravedad que puede considerarse como una guerra civil, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), quien mantiene sus operaciones humanitarias en el terreno.
La calificación de “conflicto armado no internacional”, utilizada por el CICR, es la fórmula legal para referirse a una guerra civil e implica que el derecho humanitario internacional se aplica en toda circunstancia en los lugares donde se registran combates en Siria.
“Nos gustaría decirle al presidente Obama que esperar al día de la elección para tomar la decisión correcta sobre Siria es inaceptable para los sirios”, sostuvo el presidente del CNS, la principal agrupación opositora en el exilio.
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El expresidente del CICR, Jakob Kellenberger, había adelantado hace algunas semanas, días antes de concluir el pasado 30 de junio su mandato al frente de esta organización, que Siria vivía un conflicto armado interno pero delimitado a ciertas zonas, donde las hostilidades eran intensas y continuadas.
Sin embargo, la escalada de hostilidades en distintas zonas de Siria ha llevado a la institución humanitaria a reconsiderar la situación y a extender la aplicación del derecho internacional a todas aquellas zonas donde hay violencia armada.
El CICR actúa como custodio y garante de las Convenciones de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales, que contienen las principales normas internacionales destinadas a limitar la barbarie de la guerra.
Asimismo, protegen a las personas que no participan en las hostilidades (civiles, personal sanitario, miembros de organizaciones humanitarias) y a los que ya no pueden seguir participando en los combates (heridos, enfermos, náufragos y prisioneros de guerra).
Se estima que en quince meses de conflicto, más de 16 mil personas han muerto en Siria, los civiles que necesitan ayuda humanitarias son más de 1.5 millones y los refugiados en países vecinos superan los 100 mil.
COMBATES MÁS VIOLENTOS
La capital de Siria, Damasco, fue ayer domingo el escenario de los combates “más violentos” desde el inicio de la revuelta popular en ese país, afectando a diversos barrios de la ciudad, afirmó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
“El ejército regular lanza tiros de mortero contra diversos barrios”, donde se encuentran combatientes rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL), dijo a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahmane. Los combates en Damasco “nunca habían tenido esta intensidad” añadió.
“Los combates más violentos se producen en los barrios de Tadamone, Kafar Soussé, Nahr Aicha, Sidi Qadad y al Kaddad. Las fuerzas de seguridad tratan de retomar el control de esos barrios pero por el momento no lo han conseguido”, dijo Rahmane.
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