Investigadores de la Universidad Erasmus de Rotterdam realizaron una serie de encuestas a más de 4,500 madres y concluyeron que aunque el trabajo físico exigente no perjudica el desarrollo del bebé, las mujeres que tienen jornadas laborales más largas tienen niños con menor tamaño que la media, según indica el estudio publicado en la revista
Occupational and Environmental Medicine .
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