Gloria Picón Duarte
A criterio de Edmundo Jarquín, excandidato a vicepresidente por la Alianza PLI, lo mejor para Nicaragua en este momento sería que las elecciones municipales se pospusieran hasta que hayan condiciones para su realización con credibilidad democrática.
“Pensando en el país y después de escuchar muchas voces, he llegado a la conclusión que lo mejor para Nicaragua es decir para todos, orteguistas y no orteguistas, que las elecciones municipales programadas para noviembre próximo se suspendan”, sostuvo Jarquín en su programa Pulso de la Semana, que se transmite en Radio Corporación.
Uno de los argumentos de Jarquín es que el presidente inconstitucional Daniel Ortega no ha respondido a las recomendaciones que tanto en Nicaragua como la comunidad internacional han hecho, después de las elecciones del 2008, 2010 y 2011, para tener unas elecciones municipales creíbles y que cumplan con estándares democráticos internacionales.
JARQUÍN ADVIERTE CONSECUENCIAS ECONÓMICAS
“Entonces, si Ortega no estableció la credibilidad democrática de las elecciones municipales, su gobierno más temprano que tarde va a enfrentar adicionales restricciones en la cooperación internacional, que tanto necesitamos, y todos, no solamente él, terminaremos perdiendo”, advirtió Jarquín.
El segundo argumento de Jarquín para posponer los comicios es que si la verdadera oposición participa en las elecciones programadas para el 4 de noviembre sin crearse las condiciones para una elección democrática, se expone al riesgo de su desacreditación y adicionalmente, esas elecciones de resultados preestablecidos, tampoco quedarán legitimadas. “
Entonces, también el país pierde”, agregó.
“Cuando se pierde fe en las elecciones, más temprano que tarde se recurre a la violencia”, expresó Jarquín, quien agregó que si los “orteguistas” creen que han ganado terreno en la juventud, que ya no tiene memoria del pasado de violencia, les recordó que los jóvenes de los años setenta tampoco tenían memoria de las guerras civiles de los años veinte y se insurreccionaron.
PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y CONCIENCIA CÍVICA
Por su parte, el jurista y filósofo Alejandro Serrano Caldera señala que la participación de la ciudadanía en las próximas elecciones dependerá de una conciencia cívica alrededor de si efectivamente consideran que las mismas tienen el suficiente grado de objetividad y transparencia o no.
En una entrevista brindada a LA PRENSA, monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua, señaló que la Iglesia católica no llamará a la población a votar debido a que considera que no existen las condiciones para elecciones libres y transparentes.
En ese sentido, Serrano Caldera señala que esa reacción, que además es la que han tenido otros sectores, revela la duda y el desencanto que hay en diferentes sectores ciudadanos acerca de la transparencia y objetividad del proceso que se avecina.
“Creo que esto debería preocuparnos más allá de los aspectos electorales, porque la democracia de alguna forma entra en un periodo preocupante en el sentido de que la población considera ineficaces los procedimientos habituales de la democracia como es el voto ciudadano para realizarla y concretarla”, dijo Serrano Caldera.
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