Wilder Pérez R.
Jugar a ser Dios para controlar el desarrollo de las plantas y tener mayores rendimientos podría ser una blasfemia, pero crear las condiciones para que eso ocurra es una bendición, y tiene nombre: agricultura protegida.
Su concepto, traducido del tecnicismo, está relacionado con el manejo de las plantaciones en condiciones de invernadero, lo que las protege de plagas y variaciones climáticas.
“Al estar protegidas, las plantas (pequeñas) tienen menos pérdidas y más calidad… los rendimientos son cuatro veces mayores que con los métodos tradicionales”, asegura Miguel Lacayo, docente de Ingeniería Industrial de la Universidad Centroamericana (UCA).
La agricultura protegida es un concepto poco visto en Nicaragua, pero que en la UCA consideran que puede contribuir con la seguridad alimentaria.
Para promoverla, habrá un congreso sobre el tema el 23 y 24 de julio en el Aula Magna, con instructores internacionales. Las inscripciones están abiertas en la misma universidad.
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