Wendy Álvarez Hidalgo
El precio internacional del quintal de café se mantendría entre los 180 y 200 dólares este año. No se prevé que el precio se derrumbe, pero expertos en mercados y el sector exportador recomiendan a los productores prudencia al momento de fijar el precio de la venta de la cosecha 2012-2013.
El presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), José Ángel Buitrago, no cree que el precio se desplome en los próximos meses porque el panorama internacional del mercado del café apunta hacia un alza o estabilidad del mismo. El consumo sigue creciendo y las perspectivas de producción y calidad del café para el próximo año de Brasil —principal productor del grano en el mundo— no pintan favorables.
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El productor debe garantizar “el pago de sus obligaciones y luego el resto de la cosecha, si tengo excedente, juego con él, especulo con él, espero que suba; si me desespero lo vendo, pero ya todo es ganancia, porque ya cubrí el problema de mis obligaciones”, recomienda Buitrago.
El asegurar el pago de la deuda asumida con el banco que financió la cosecha permitirá a los productores obtener crédito para la próxima siembra.
En las últimas semanas el precio del café ha mostrado mejoría, luego de la fuerte caída que sufrió entre abril y mayo, que ubicó el precio por debajo de los 150 dólares, la mitad de lo que valía en abril del 2011, cuando el quintal del grano superó los 300 dólares.
ATENCIÓN A LOS PRECIOS
Se calcula que la producción total de todos los países exportadores en el año de cosecha 2011-2012 fue de alrededor de 131.9 millones de sacos, frente a 134.2 millones en 2010-2011, según datos de la Organización Internacional del Café (OIC).
El experto en mercados internacionales de Invercasa Puesto de Bolsa, Raúl Amador, apunta que el precio del café arábigo se ha empezado a recuperar y aunque no avizora que el precio regrese a 300 dólares, dijo que es mejor ser cautelosos en Nicaragua.
“Cualquier incremento hacia los 190 o 200 dólares sería un buen momento para empezar a fijar cierta porción de la cosecha de los productores, porque fácilmente Brasil puede salir con la producción que se está esperando”, explica.
“No se debe fijar toda la cosecha, porque sería imprudente y no sabemos cómo saldrá la cosecha mundial, pero fijar entre un 10 y 30 por ciento de la cosecha no es mala idea”, sugiere.
Amador, quien tiene siete años de seguir el comportamiento del precio del café en el mercado internacional, dice que “cuando uno cree que el precio va a subir, generalmente baja. Uno debe ser conservador y se debe usar métodos de fijación que nos permita obtener ingresos seguros y enfoquémonos en la parte de los costos y deudas a honrar”.
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