Wilder Pérez R.
Su existencia a partir de 1975, en la ciudad de Ramsar, Irán, tiene como objetivo “la acción nacional y cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos”.
Sin embargo, hasta el momento Ramsar solo ha velado por los recursos que la Convención considera de Costa Rica, pero ignora su mandato cuando se trata de Nicaragua.
El Gobierno de Nicaragua lleva dos años solicitando de sus puntos de vista. LA PRENSA también intentó sin éxito conocer la razón de su actitud.
[/doap_box]
La Convención Ramsar, que rige los humedales de importancia internacional, boicoteó la presentación de Nicaragua en la reunión de Bucarest, Rumanía, donde 160 países están reunidos para estudiar la situación mundial de estos ecosistemas de agua.
Aparentemente, el temor de los representantes de Ramsar es que el viceministro del Ambiente, Roberto Araquistain, denuncie la destrucción causada por Costa Rica en el nicaragüense río San Juan, reconocido como patrimonio de la humanidad.
Norving Torres, presidente de la Fundación Amigos del Río (Fundar), dijo que Araquistain incluso fue delegado para hablar en nombre de los países del Alba (Nicaragua, Venezuela, Cuba, Bolivia y Ecuador), pero que los personeros de Ramsar han impedido su participación de distintas formas, aunque no especificó las maneras.
Hay que recordar que Ramsar es una institución científica internacional cuyos empleados son en su mayoría costarricenses.
Por eso en 2010 la Convención Ramsar emitió un comunicado contra Nicaragua, que posteriormente fue desmentido por la Corte Internacional de La Haya, sobre supuestos daños ambientales en Harbour Head, en el sureste del territorio nicaragüense.
Caso contrario, no se pronunció contra Costa Rica a pesar del daño ambiental causado por la construcción de una carretera de ese país junto al río San Juan de Nicaragua, con todo y el reconocimiento del desastre por parte de la presidente tica Laura Chinchilla y con una sentencia firme de parte de la Corte Centroamericana de Justicia.
Torres mencionó que Ramsar no emitió ningún boleto para que algún representante de Nicaragua fuera a Rumanía, como en tiempos antiguos, por lo que supuestamente los miembros de ese organismo se sorprendieron con la presencia de Araquistain en Bucarest.
La importancia de las acciones de Ramsar, alrededor del río San Juan, está en que se trata de la institución más prestigiosa en el manejo de humedales (costas, islas, riberas), que alcanzan la denominación “Sitio Ramsar” cuando su importancia trasciende a nivel internacional.
El río San Juan no es un sitio Ramsar cualquiera. Es considerado un patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A