Wilder Pérez R.
Al menos cinco casas resultaron inundadas en Managua ayer a causa del aguacero que cayó en horas de la tarde.
La inundación provocó indignación entre los pobladores del barrio Los Laureles Sur que habitan junto a la carretera hacia Sabana Grande, pues aseguraron que no se trató de un accidente, sino de las obras de construcción que ejecuta la Alcaldía de Managua en el lugar.
José Jesús Martínez, quien quedó hasta sin colchones donde dormir, aseguró que nunca se habían inundado, pero que el desastre ocurrió después de que la Alcaldía obstruyó un cauce natural para ampliarlo, en plena temporada lluviosa.
La corriente entró con tal fuerza que rompió un lavandero de concreto en la casa de Ivonne Guzmán.
En la casa de Arellys Carrión el nivel del agua no bajó de inmediato ni siquiera con la ayuda de una planta para succionar.
Gloria Cantarero lamentó que los Consejos del Poder Ciudadano le hayan prometido zinc para mejorar su casa y nunca le cumplieron.
El delegado del Distrito Seis de Managua, Julio Cuadra, se negó a hablar con LA PRENSA al respecto.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A