GUATEMALA/AFP
Un juzgado de alta seguridad, cuyos jueces tienen guardaespaldas y vehículo blindado, asumirá el caso contra el costarricense Alejandro Jiménez, sospechoso de ordenar el ataque en el que murió el trovador argentino Facundo Cabral hace un año, informó este miércoles una fuente judicial.
El presidente de la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia, César Barrientos, informó a periodistas que, por motivos de seguridad, resolvió trasladar el proceso al Juzgado de Mayor Riesgo, a petición del Ministerio Público (Fiscalía).
Barrientos comentó que la fiscalía argumentó que las medidas de seguridad no se cumplían en el Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal, que llevaba el caso, actualmente paralizado por un recurso planteado por la defensa de Jiménez. Byron Castañeda, uno de los abogados defensores de Jiménez, alias «El Palidejo», adelantó que apelará la resolución del cambio de juzgado.
El costarricense está acusado en Guatemala de los delitos de asesinato, asociación ilícita y conspiración como presunto autor intelectual del ataque en el que falleció acribillado el trovador argentino. Jiménez fue capturado en Colombia cuando intentó ingresar con documentos falsos y fue entregado el 11 de abril a las autoridades de Guatemala, que lo mantienen recluido en una cárcel de máxima seguridad, en la periferia este de la capital.
Además, están detenidos como presuntos autores materiales del homicidio cuatro guatemaltecos. Cabral murió el 9 de julio de 2011 en el sur de la capital guatemalteca en un ataque que, según las autoridades del país, iba dirigido, por un presunto ajuste de cuentas, contra el empresario nicaragüense Henry Fariñas, que había contratado al músico y lo acompañaba al aeropuerto en el momento de la agresión. Fariñas, quien resultó herido en el ataque, fue capturado el 30 de marzo en Nicaragua y enfrentará un juicio el 22 de agosto junto con varios miembros de su familia y otros detenidos, acusados de narcotráfico y lavado de dinero.
El asesinato de Cabral en Guatemala develó una red internacional del crimen organizado que opera en Centroamérica.