Un cómodo sillón orejero, de los de siempre, pero tapizado en tonos claros, perfectamente combinado con la cómoda, será el rincón ideal en el que degustar un buen brandy en solitario o desentrañar los misterios de una buena novela.Si queremos ser originales, la consola Pompadour, lacada en verde anticuario, se puede convertir en un práctico y elegante escritorio para su habitación. El preciosismo lo aporta la cómoda Libra que lacada y con rayas verticales en vainilla y marrón nos demuestra lo que es encontrarnos ante un verdadero mueble con encanto, rescatado de otra época para ser útil en esta.
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