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VIDA
La sensata actitud de Jessica proviene de su adolescencia cuando, a pesar de que ya trabajaba como actriz, debía de vivir bajo las reglas de sus padres. “Si se produce un gran festín de drogas y todo el mundo empieza a ir al lavabo, entonces es probablemente el momento de marcharse”, declaró.
“Tuve suerte de trabajar a tiempo parcial en la serie de televisión Siete en el paraíso cuando tenía 14 años. Todo surgió de allí. Era como tener dos familias, la real y el equipo. Mi madre me puso un toque de queda, así que aunque ya era conocida, tenía que llegar a casa pronto”, añadió.
La artista también confiesa que es gracias a los valores que le inculcó su madre, Kimberly, que hoy en día mantiene una actitud sana hacia su cuerpo. “Mi madre Kim me enseñó una importante lección sobre Hollywood, si alguien te dice que estás muy gorda, les dices que no te importa. Mi madre me crió con el deporte y con una imagen sana.
Así es como hemos vivido, con su actitud y su educación. He tenido suerte de no tener ningún desorden alimenticio o ninguna adicción para mantenerme delgada. No comparto la obsesión de Hollywood con el peso”, concluyó.
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