Pablo Fletes
Las cartas están sobre la mesa. Ayer, el mexicano Julio César Chávez Jr. y el argentino Sergio “Maravilla” Martínez hicieron oficial el combate que sostendrán el 15 de septiembre en la Arena del Thomas y Mack Center, de Las Vegas.
Será la primera gran pelea de Chávez Jr. contra un rival verdaderamente bueno, ubicado en el “top ten” de los mejores boxeadores del mundo.
Martínez es un peleador que ha superado a rivales de buena calidad como Kelly Pavlik, Paul Williams y Serhiy Dzinziruk. Pega, se mueve, es difícil de conectar, tiene experiencia, y sin duda alguna será difícil para el “Hijo de la Leyenda”, que viene de vencer a un totalmente desconocido Marco Antonio Rubio, quien dejó la “pólvora” en casa, y al espigado Andy Lee, que no representó mayor peligro.
“Una verdadera paliza te daré Chávez Jr., soy de los mejores libra por libra y el cinturón me pertenece… El 15 de septiembre volverá a ser mío”, dijo Martínez ayer, en el inicio de una gira promocional en Los Ángeles.
Martínez se mostró muy confiado en este arranque de la promoción, y hasta bromeó al asegurar que no sabía con quién iba a pelear, si con Chávez padre o el hijo, porque el primero ha hablado de más defendiendo a su vástago mayor.
Chávez fue escueto en su intervención con los medios, y aseguró que ganará esta pelea.
“Martínez es un buen boxeador, uno de los mejores pesos medios, ha tenido unos triunfos brillantes, pero yo soy mejor y así lo demostraré el 15 de septiembre”, afirmó Chávez Carrasco.
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