ELBA CRISTINA PARRALES
FOTOS: ALFREDO ZÚNIGA
La adrenalina que produce estar detrás del escenario previo a un fashion show es inexplicable. Cuando ve desfilar a las modelos con sus diseños y luego presentarse ante el público es increíble, pero nada iguala la sensación de estar en un escenario bailando.
Esa emoción es lo que más le hace falta a Shantall Lacayo, quien fue bailarina por 12 años, antes de dedicarse por completo al diseño de modas.
Desde que nació ha estado rodeada del arte nicaragüense. Su papá es el pintor Julio Quintero y su mamá tiene un museo de galería. “Creo que los artistas tenemos otra visión: somos más sensibles, con pensamientos diferentes, pues no seguimos los parámetros sociales que la gente espera y que la sociedad dicta”, reflexiona.
Shantall comenta que la forma de ver el día a día de los artistas es muy distinta, puesto que las cosas que los llenan espiritualmente a veces no son convencionales, sino más libres en pensamiento e ideología.
Esta forma de ver la vida le ha ocasionado inconvenientes con su familia y amistades, nada tan grande que el respeto no haya resuelto. “Hay quienes piensan que no he madurado. Pienso que es todo lo contrario, simplemente soy más libre y relajada”.
Shantall no es nada convencional, ni para elegir sus parejas sentimentales. Actualmente, tiene una relación con un argentino. Un hombre muy distinto al prototipo nicaragüense que es más formal y conservador, según lo describe. A ella le gustan los hombres con tatuajes y cabello largo, con un estilo más libre y casual, aunque afirma que ver a un hombre de saco y corbata también la impresiona.
Se autodescribe como jalona, de tener novios duraderos. La atracción física para ella es muy importante, y está segura que la belleza es relativa: lo que le gusta, no necesariamente le guste a los demás.
Algo que ha aprendido en Buenos Aires, Argentina, donde reside desde hace cuatro años y medio, es a tener relaciones más libres, sin tantas complicaciones. Se define como una novia cariñosa, celosa y posesiva.
“Como sé que soy posesiva, trabajo en ese sentido e intento no serlo. Me cuesta, pero intento que mi pareja sea libre”./ Por su personalidad extrovertida, soñadora y trabajadora, no podría estar con una persona que la controle o le demande mucho tiempo porque se enfoca mucho en su trabajo. Afirma ser una persona débil, sobre todo cuando amistades la traicionan porque no lo supera fácilmente.
Por tal razón, como protección utiliza el arma de la distancia cuando conoce a nuevas personas. Tiene muchos conocidos, asegura, pero pocos amigos verdaderos, confiesa.
En esta ocasión, su estadía en Nicaragua será de tres semanas. A pesar de que su visita es para concretar un proyecto que está realizando con Intur, aprovecha y visita a sus amistades y familiares, y también sale a pasear y disfrutar hasta del clima. “Solo cuando te vas del país entiendes el Güegüense de los nicas. Empiezas a extrañar todo lo que antes detestabas, desde los chismes, el calor del que tanto nos quejamos hasta los piropos que nos dicen los hombres en la calle. Ahora todo me da risa”.
SUEÑO HECHO REALIDAD
Un fin de semana común de Shantall en su época de adolescencia era quedarse en casa cosiéndole ropa a sus muñecas o diseñando para ella misma. “Cosía desde los cinco años”, nos dice.
Supo que quería ser diseñadora de modas desde que estudiaba la secundaria en el Colegio Teresiano, hasta ya tenía en mente la marca que crearía.
Cuando se bachilleró no había la carrera de diseño de modas en Nicaragua. Pero tenía clara su meta y decidió estudiar Mercadeo porque estaba segura de que le ayudaría a comprender el mundo de la mercadotecnia. Le sería más fácil saber sobre posicionamiento, estrategia y publicidad cuando ya se dedicara a ser diseñadora. Y así fue. Su carrera le ha ayudado a darse a conocer a nivel nacional y ahora a nivel internacional.
Otra plataforma para darse a conocer fue participar en Miss Nicaragua en 2005, en el cual obtuvo el título de Mejor Rostro. Pero esta vez, los contactos que obtuvo fue con los medios de comunicación nacionales, los mismos que la siguen apoyando. Su paso por Project Run way Latinoamérica es quizá el mayor reto y uno de sus mayores logros como diseñadora tras haber quedado como tercera finalista.
Es gracias a su buen desempeño y trabajo que Shantall es ahora reconocida internacionalmente. En el programa la hicieron ver como soberbia y prepotente, lo cual le genera gracia, y aclara que no hay que confundir la prepotencia con la seguridad. “Estaba consciente de que era una competencia. Lo más importante para mí era ganar, no hacer amistades. Lo que pasa es que sacaron lo peor, pero basta conocerme para que las personas se den cuenta de que no soy así. Aunque debo aceptar que decir las cosas tal y como las pienso, me ha traído problemas”.
Posterior al programa en 2010, Shantall ha presentado con éxito su trabajo tanto en Argentina como en Nicaragua. Actualmente, está trabajando en la nueva colección Primavera-Verano, para la cual está combinando el estilo de los argentinos, que es más conservadora, con la de los panameños (donde presentará su colección) y nicaragüenses que es más caribeño.
“Está inspirada en los años 50, la época de oro de Christian Dior. Tengo como fuente de inspiración la corsetería, la lencería vintage y el período de Art Nouveau. Predominarán las líneas curvas y las irregularidades”, adelanta la diseñadora, quien concluye confesando que su día de trabajo en Argentina comienza siempre con un buen café nicaragüense.