Edgard Rodríguez C.
Arch Ward, editor deportivo del Chicago Tribune en los años treinta del siglo pasado, y más conocido por sus ideas revolucionarias que por su prosa, seguro no imaginó que su iniciativa de un Juego de Estrellas de ambos circuitos de las Grandes Ligas, alcanzaría la dimensión que hoy tiene.

Sin embargo, la realización del clásico de media temporada, no solo constituye un motivo especial para deslumbrar a los fanáticos al beisbol, sino que para los propios protagonistas, es un timbre de orgullo caminar sobre la “alfombra roja” que hoy estará desplegada sobre el Kauffman Stadium, en Kansas City.
Hoy es la edición 83 del Juego de Estrellas, al que asistirán venerables astros como Derek Jeter y briosos chavalos como Bryce Harper, intentando captar la atención, mientras Josh Hamilton pretende probar porqué es el jugador más popular del beisbol. La batalla inicia a las 6:00 p.m., con Justin Verlander, midiéndose a Matt Cain.
El beisbol, convertido en pasatiempo nacional en muchos países, incluyendo el nuestro, mostrará hoy su mejor sonrisa y sus mejores atuendos para celebrar su más importante fiesta de media temporada, el Juego de las Estrellas, o por lo menos, los que los aficionados, quienes pagan sus salarios, los consideran como tales.