Adriana Leiva Tapia
Suena el teléfono. Un oficial se alista con su tropa para atender el llamado. En uno de los barrios de Managua se reporta un incendio. En el lugar el único hidrante está dañado y los bomberos tienen que acudir al más cercano que, en muchos casos, está a un kilómetro de la zona.
Según la Dirección General de Bomberos, en Managua solo hay mil hidrantes. De estos, el 40 por ciento está en malas condiciones.
Según el sargento Gilberto Mendoza, del Benemérito Cuerpo de Bomberos, lo recomendable es que por cada 100 metros se instale un hidrante.
Sin embargo, la situación es distinta. Mendoza afirmó que en cada barrio hay tres hidrantes. En otros casos no hay porque no se han instalado o porque la delincuencia arrasó con ellos.
POBLACIÓN DEBE CUIDARLOS
Un sondeo hecho por el Benemérito Cuerpo de Bomberos y la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), demostró que la mayoría de los hidrantes ubicados en los barrios están desmantelados.
Asimismo, se calculó que en Managua se necesita instalar tres mil nuevos hidrantes.
Mendoza dijo que la responsabilidad de cuidar no es solo de la Enacal, sino que la población debe cuidarlos para que estos respondan ante cualquier emergencia que amenace su vida.
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