Por Eduardo Cruz
Empresario del café, casado, con hijos y presidente del organismo Hagamos Democracia, Roberto Bendaña ahora quiere estar activo en la política, en la cual ya ha participado como observador electoral.
En días recientes estuvo apostado en ayuno frente al Consejo Supremo Electoral (CSE), para demandar un cambio de magistrados electorales. En esta entrevista confirma que él quiere ser magistrado electoral y aún más: presidente de la República. Bendaña dice que él puede ser el político que necesita el país.
:::Muy ocupado en los últimos días.
Hemos estado desde el viernes pasado plantados frente al Consejo Supremo Electoral en una jornada de ayuno por la paz y la democracia. Los tres jóvenes me inspiraron a darle continuidad a la protesta. Lo llamé un ayuno porque iban a ser cinco días, no pretendo tener ese heroísmo ni esa capacidad de otros personajes como Mahatma Ghandi. Tengo ocupaciones, una empresa que darle seguimiento y por eso escogí un fin de semana.
:::¿Qué ingirió en esos cinco días?
Agua, confites y algunos sueros orales. De alimento sólido nada.
:::¿Ha sentido algún resultado de ese esfuerzo?
Sí, en varios ámbitos. A los muchachos los vi de un extracto muy humilde, una causa muy genuina. Son tres jóvenes desconocidos que hasta los pudieran calificar de vagos o de cualquier otra cosa. Yo consideré que teníamos que involucrarnos personas que generen opinión.
:::Algunas personas consideran que los huelguistas a escondidas se comen su “filetito”.
Me ofrecieron algunos chocolates y algunas cosas, pero sería como engañarse uno mismo. Queremos inspirar a otras personas, aunque algunos consideren que es por protagonismo, darse a conocer, realmente no.
:::¿Por qué ese ayuno?
Por doble propósito, uno político y uno económico. Creemos que eligiendo los magistrados comenzamos a recuperar y encauzar a Nicaragua por la senda democrática y restaurar el orden constitucional y esos son pasos positivos y señales positivas que nos permitirían salvar el waiver y salvando el waiver mantenemos la estabilidad económica y sería un doble éxito.
:::Usted es un cafetalero próspero. ¿Por qué meterse a político?
No solo con algunos amigos sino también con mi familia hay esa controversia. Mis hijos son mi prioridad, pero también la educación de mis hijos. Y mi padre siempre me dijo que el mejor legado que puede dejarle uno a sus hijos es la educación. No solo es ir a los mejores colegios, a las mejores universidades, sino lo que uno aprende en casa y el ejemplo que uno ve de sus padres y las causas y las luchas en lo que uno está involucrado. A mí me impactó que cuando tenía 14 años a mi papá lo expulsaron de Nicaragua.
:::¿Lo sacaron los sandinistas?
Los sandinistas, en 1981, a pesar de haber apoyado a la guerrilla. Él era cafetalero en contra de las políticas económicas.
:::¿Usted tiene un sentimiento antisandinista entonces?
Bastante antiorteguista, también bastante antiinjusticia. Muchos de mis mejores amigos son sandinistas y uno de mis peores enemigos liberal. Considero que hay sandinistas honestos, correctos y sinceros y también que hay liberales también correctos y sinceros, pero también sinvergüenzas. Mi causa es cambiar la cultura política que hemos heredado. No ataco personalmente a un líder específico, ni al mismo Ortega, sino el legado de los caudillos. Una misión es promover la mesa de la unidad, como lo hicieron en Venezuela.
:::¿Tiene la fórmula para cambiar la cultura política en este país?
Pues sí, en Venezuela se logró. En ese sentido tengo una ambición tremenda por erradicar o reducir la pobreza en el país. Eso responde a por qué no me quedo cómodamente en mi finca o en mi casa.
:::¿Qué ha sido lo más difícil para abrirse campo en la política?
La cultura política. Hay un dilema en Nicaragua de que para poder optar a un cargo público tenés que militar en algún partido y yo no creo en eso. Como dice la Constitución, ya sea individual o en colectivo, tenemos el derecho y el deber de hacer política, no solo propuestas. También creo en la suscripción popular que en algún momento estuvo en la ley electoral y ahora está eliminada.
:::He escuchado que tiene aspiraciones a presidente, a alcalde y a magistrado electoral.
Sí. Y a ministro. Quiero estar en posiciones de poder para poder influenciar, para poder realizar los cambios, pero sí quiero ser parte de un equipo.
:::Eso ya le ha traído problemas tengo entendido.
Sí. Algunos me han dicho que es mala táctica mía anunciar que quiero ser presidente de la República. Yo no tengo la más mínima pena. Como no lo hago de mala fe ni es un empecinamiento que voy a llegar ahí con este plan, no tengo problemas con decirlo. Es el puesto con los mayores clavos también, no es ninguna ganga. Así como fui director del programa de competitividad y mi trabajo era inspirar el emprendimiento, de que podemos ser autosuficientes económicamente, en la parte política tenemos que inspirar ser autosuficientes políticamente.
:::¿Estas aspiraciones también lo han distanciado de Eduardo Montealegre?
No, ha habido ruido, eso no lo voy a negar. Hay gente que me rodea a mí tanto como lo rodean a él que, por la forma tradicional de hacer política, escuchan una declaración o tal vez yo en lo personal pienso una cosa y la digo de una forma y la malinterpretan, como cuando me referí al caso de los Cenis, no tengo miedo otra vez de repetirlo. Eduardo está muy resentido conmigo porque traje a colación ese tema. Yo no dudo en lo más mínimo que él no haya tenido nada que ver ni se haya robado un solo centavo de ese programa, y sí sé, como la población también lo sabe, que el sandinismo tiene el poder judicial y chantajea a las personas por diferentes razones.
:::Se insiste en que se cambie a los magistrados electorales, pero ahí siguen.
Por voluntad de Ortega. En la protesta dijimos: Rivas o waiver. Y cuando decimos Rivas es el símbolo de todos los magistrados. Todos han sido cómplices y han cumplido la voluntad de Ortega. Le benefician a Ortega estar en el poder.
:::¿Conoce a Roberto Rivas?
No. No tuvo él la valentía a como lo manda la ley de recibirme en el proceso electoral anterior, ni mi exprofesor de quinto grado, José Luis Villavicencio, al cual le tengo gran cariño desde niño. No me abrieron las puertas.
:::Aún se ve una oposición débil en el país.
Estamos desarticulados. Nos hace falta juntarnos y ponernos de acuerdo en lo prioritario.
:::Más bien se siguen fracturando sí.
Pareciera. Pero por otro lado en los territorios yo he visto ejercicios de primarias y de asambleas en donde están saliendo alcaldes PLI y alcaldes de Vamos con Eduardo, del MRS, PLC, Visión con Nación, de todo tipo que están yendo unidos y ahí hay mucha esperanza. Esta gente, en el campo, tiene una sabiduría mayor que la nuestra.
:::¿Qué me dice de la acusación contra el exmagistrado suplente Osuna?
Esa es un área que no quisiera meterme con mucha autoridad, porque no la he estudiado. Se está comenzando a olfatear que hay algo serio ahí. Estamos viendo bastantes personas involucradas en esto y no solo es el tráfico de cédula sino que de drogas y quién sabe de qué otras cosas.
:::¿Y cómo percibe el nuevo proceso electoral?
Tengo sentimientos mezclados. Me entusiasma cuando voy al campo y veo el liderazgo demócrata, antiorteguista.
:::Usted presentó un recurso contra la reforma a la Ley Electoral en la CSJ, ¿cree en el poder judicial?
No podemos poner las manos sobre el fuego, pero creemos que tenemos que registrar y denunciar siempre indistintamente de quien esté, porque si no, nos volvemos cómplices y después se lavan las manos y dicen que nadie impugnó nada. Es para dejar constancia y crear un expediente.
:::Se reeligió como presidente de Hagamos Democracia.
Sí. Los estatutos lo permiten. No fue una ilegalidad o leguleyada. La mayoría de la Asamblea me dio ese beneficio y esa confianza.
:::¿Después del ayuno qué viene?
Voy a continuar con sobriedad en los alimentos para poder dar el ejemplo.

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