Tres pilas sépticas del Hospital de Bluefields arrojan sus desperdicios en un caño que desemboca en la bahía de esta ciudad. LA PRENSA / S. LEÓN
Sergio León
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Tres pilas sépticas que las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa), en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), instalaron durante los años ochenta en el barrio Fátima, de Bluefields, para tratar las aguas negras y residuos fecales provenientes del Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco (HRESB), causan graves daños en la salud de sus vecinos, y al medioambiente de la comunidad costeña.
El director de Medioambiente de la Alcaldía de Bluefields, Gerardo Bravo confirmó que esa problemática fue planteada a las autoridades sanitarias, “y prometieron que resolverían, pero no lo han hecho”.
“En el 2008 el Minsa envió a un equipo técnico al lugar, hicieron levantamientos, dijeron que iban a darle solución a las pilas sépticas, estamos preocupados por eso”, dijo Bravo.
El funcionario municipal agregó que, “no es solo al medioambiente que afecta eso, sino también a la salud de las personas”.
En el sector del barrio Fátima donde se ubican las pilas sépticas del HRESB hay filtraciones de aguas negras y hedor “insoportable” que afecta al menos a veinte familias que viven.
Pobladores aseguran que han visto morir a sus gallinas, gallos y patos luego que consumen agua contaminada proveniente del HRESB.
A LA BAHÍA DE BLUEFIELDS
Esas pilas sépticas desembocan sus aguas negras con heces fecales en el caño El Muerto, que a la vez conecta con la bahía de Bluefields, fuente de alimento de los pobladores de esta ciudad.
La bahía de Bluefields es una fuente de agua donde los pobladores logran pescar chacalines, ostras, ostiones, cangrejos, entre otros recursos marinos para consumo humano.
Exequiel Mejía Sáenz denunció que los dos pozos para consumo de agua que construyó en el patio de su casa ya no sirven para consumo humano pues están apestados de heces fecales debido a las filtraciones de las pilas sépticas.
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