Mabel Calero
La Policía de Carazo descubrió un laboratorio donde se fabricaban productos cosméticos adulterados usurpando marcas internacionales. El operativo se realizó en el marco del Plan Coraza Popular.
Según información policial, el laboratorio clandestino estaba ubicado en San Marcos y tenía seis años de funcionar.
- 09 personas fueron detenidas el jueves en San Marcos, en calidad de investigados, informó el comisionado mayor Buenaventura Miranda Fitoria, jefe de la Policía de Carazo.
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“Nos hicieron un llamado a que nos presentáramos al lugar por denuncias de fabricación de productos cosméticos y de aseo personal ilegales y constatamos que se están haciendo productos usando marcas de otras empresas, o sea, están falsificando o utilizando patentes diferentes a la de ellos”, explicó la doctora Ana Isabel Silva, epidemióloga del centro de salud de San Marcos.
Silva afirma que esta fábrica no tiene registro ni licencia sanitaria ni certificado de salud, lo que la convierte en un negocio ilegal, además porque no trabajan en un ambiente adecuado para la fabricación de estos productos.
“Nosotros no estamos en contra de que la gente trabaje, pero sí hay que trabajar y hacer las cosas en regla, aparentemente la esencia que están utilizando no es nociva, pero no son legales, inclusive hay una esencia que no tiene registro sanitario, significa que está entrando al país ilegalmente, habría que averiguar quiénes son los proveedores de ellos, cómo lo están comprando y cómo está entrando al país”, dijo la epidemióloga.
En el lugar habían champús, cremas, talco y gel de marcas conocidas. Los comercializadores de estos productos compraban los envases a los recicladores, los lavaban y posteriormente eran rellenados.
Silva agregó que si ellos hacen todos los registros necesarios se les entregará todo lo que es líquido, pero tendrán que fabricar su etiqueta y envase.
HACIA ZONAS RURALES
El comisionado mayor Buenaventura Miranda Fitoria, jefe de la Policía de Carazo, indicó: “La venta de estos productos era en la zona norte, aquí lo cargaban y lo enviaban a Estelí, Jinotega y Río Blanco. El señor dueño del negocio nos explicaba que era para abastecer una alta demanda que tenía en la zona rural principalmente donde vive gente humilde”.
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