BRASILIA/AFP
La Fuerza Aérea de Brasil pidió a los tres fabricantes de aviones que participan de la millonaria licitación para la compra de 36 aviones caza que vuelvan a manifestar su interés y prolongó por seis meses más la decisión.
Según un comunicado enviado a la AFP, la Fuerza Aérea indicó que esta nueva petición de presentación de las propuestas financieras es un «procedimiento normal», mientras que la selección no haya finalizado. El contrato por 5.000 millones de dólares es disputado por el modelo Rafale del fabricante francés Dassault, el F/A-18 Super Hornet del estadounidense Boeing y el Gripen NG del sueco Saab.
La Fuerza Aérea de Brasil solicita cada seis meses a los tres postulantes que vuelvan a manifestar su interés por el concurso. El último plazo terminó el 30 de junio y se extiende hasta final de año.
El director de la filial brasileña de Dassault, Jean-Marc Merialdo, dijo a la AFP que se trata de la «cuarta prórroga y que ésta tiene una extensión de seis meses».
«Es simplemente un tema administrativo, no tiene ninguna otra significación», destacó. Tras varios reportes que señalaban que había restricciones presupuestarias, Brasil debe elegir este año al ganador de la licitación.
Una de las principales condiciones de Brasil a los fabricantes es la transferencia total de tecnología para que la construcción de las aeronaves se realice de forma local, con la posibilidad de venta inmediata en el mercado regional.
En este punto, el Rafale está mejor posicionado ya que el gobierno francés se comprometió a una transferencia tecnológica «sin restricción» y Brasil desconfía que Estados Unidos haga lo mismo, pese a sus compromisos, según los analistas. Sin embargo, el precio de los F-18 estadounidenses es mejor.