Nydia de Sandino
Experta culinaria
Durante la pasada celebración del Día de las Madres estábamos mi hija menor, Nydia, y yo en los preparativos para el almuerzo, ya que mi suegra venía a compartir ese día con nosotros. Nydia me preguntaba que por qué había que hacer tantos detalles, que ella en otras ocasiones viviendo en Estados Unidos asistió a varias celebraciones del Día de la Madres y era todo más simple, platos de cartón, comida comprada, cubiertos descartables, no se ponía mantel ni servilletas de tela. Me decía ella. ¿Por qué te complicas tanto la vida? Hoy quiero contestarles a todas aquellas personas, que piensan igual, lo que le contesté a mi hija ese día ; tengan cuidado, no dejen que la vida acelerada que llevamos hoy en día nos arrebaten esos detalles que son parte y conforman un verdadero hogar. De aquí la importancia del papel nuestro como madres y amas de casa, ¿si no nos preocupamos por los detalles quién más lo hará?
Qué agradable es sentarse a la mesa y ver todo bien puesto. Un mantel bonito, los platos iguales, los cubiertos en su lugar, un florerito en medio, sus servilletas de tela arregladas con detalles.
Ya no digamos la comida, que realmente esté todo sabroso y preparado con esmero. Desde días antes podemos ir preparando los diferentes platillos y guardándolos en la refrigeradora, tenemos muchísimos recursos que podemos echar mano. Solo es organizarse. Cuidemos los detalles, esos son los momentos que todos en la familia recordarán con alegría, todas esas fechas especiales que las preparamos juntos, en las que todos aportamos un granito de arena para que el celebrado se sienta importante y feliz por tantos detalles de sus familiares.
No cambiemos lo importante, por lo urgente. Recordemos que lo que hagamos hoy, como amas de casa en nuestros hogares, es lo que van a hacer nuestras hijas en sus hogares.
Enseñémosles desde pequeñas a desarrollar esa cualidad maravillosa que tenemos las mujeres, para que después ellas continúen la cadena.
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