Edgard Rodríguez
Desde siempre hemos escuchado las historias sobre los lanzadores más rápidos de nuestro país. Sin embargo, cuando se revisan las cifras de ellos, estas no parecen las de tiradores veloces.
Claro, hay unos que sí, por ejemplo Adolfo Álvarez. En 1980 le cruzó el tercer strike a 180 bateadores en 168 entradas. Eso es espectacular. Para 1981 bajó un poquito: fusiló a 148 en 151 episodios.
Eso es ponchar. Imponer el orden a balazos. Y por lo general, los ponchadores se auxilia de su bola rápida. Hay excepciones, pero usualmente son los tirapiedras los quienes lideran en ponches.
Aquí se habla de Edmundo Roberts, Juan Oviedo, Luis León Poveda, Daniel Vega, Trinidad Vallejos, Albert Williams y otros tiradores a quienes les caminaba la recta, pero no todos tienen cifras que los respalden.
Voy a concentrarme en los actuales. Por ejemplo, de acuerdo a medición con radar, Danilo Álvarez del Bóer, es el más veloz. Lanza a 92 millas. Y tiene 59 ponches en 59 entradas. Tiene sentido.
Detrás están Berman Espinoza de Matagalpa y Róger Marín del Bóer, con 91 MPH. Berman poncha a 98 en 118 entradas. Marín a 93 en 100. Distinto a Danilo, estos no dependen solo de su poder.
Un caso curioso es el de José Luis Sáenz, quien lanza a 90 millas, pero solo poncha a 44 en 79.1 innings. Quizá aún le falta ser más agresivo.
Álvaro López trabaja a 89 millas y poncha a 105 en 111.1 episodios. Y el mejor en este rubro es Elvin Orozco, quien lanza a 88 millas, pero tiene 118 ponches en 103 entradas.
Juan Serrano y Wilder Rayo también tiran a 88 millas por hora, pero mezclan con bastante frecuencia.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B