Humberto Galo Romero
Según los socios de la cooperativa, este mecanismo de protesta se mantendrá hasta que reciban una respuesta positiva por parte de la Alcaldía de Managua.
En total son unos siete kilómetros los que están dañados. El camino de Las Jagüitas conduce a distintos puntos de la carretera a Masaya tales como: Veracruz, Esquipulas y el Kilómetro 14. Además conecta a la comunidad con el Reparto Shick, Lomas de Guadalupe y Villa Libertad.
[/doap_box]
Molestos e indignados se encuentran tanto los pobladores de la comunidad rural de Las Jagüitas como los socios de la ruta de transporte 262, quienes demandan a la Alcaldía de Managua que repare el camino que los conecta con la capital.
Por ahora, los huecos amenazan con dejarlos incomunicados porque las correntadas de las lluvias los hacen cada vez más grandes.
Los pobladores ya no recuerdan cuándo fue la última vez que la Alcaldía reparó el camino.
Carlos Fletes, presidente de la Cooperativa de Transporte Colectivo Las Jagüitas, dijo que ellos cubren la ruta 262, cuyo recorrido inicia en la comunidad y concluye en el mercado Israel Lewites.
“En el 2009, nuestro Gobierno nos entregó 22 unidades nuevas, en tres años de uso las tenemos prácticamente destruidas por el mal estado del camino”, dijo Fletes.
DE NADA SIRVE LA INVERSIÓN
De acuerdo con Fletes, el mal estado del camino daña las unidades de buses e incrementan los gastos de mantenimiento, que hasta la fecha no han cuantificado.
“Hemos tenido que cambiar el motor de los buses, en cada motor que cambiado se invierte 105 mil córdobas. Hasta ahora hemos invertido dos millones de córdobas (en las 22 unidades que han requerido cambio de motor), pero eso de nada nos sirve porque el mal estado del camino nos daña las unidades”, detalló Fletes.
Este daño también afecta al usuario, que debe esperar por más tiempo que la ruta pase. Los transportistas, para evitar que los gastos aumenten aún más, decidieron reducir la frecuencia de la circulación de los buses.
“A veces pasan cada 20 minutos o más y esos buses ya están fregados”, señaló Mirna Silva, habitante de Las Jagüitas.
Según otros pobladores, los daños en esa comunidad rural se agudizan durante el invierno.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A