México/AFP/EFE/AP
Miles de personas se apresuraron ayer a canjear unas tarjetas prepagadas que, según dijeron, se las regaló el partido que ganó la presidencia de México, alimentando las acusaciones de que las elecciones del domingo estuvieron manchadas por una enorme compra de votos.
- “Vamos a hacer uso del derecho que tenemos de conformidad con la Ley para pedir que se limpie, se transparente la elección”.
- Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial del Movimiento Progresista
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Para el analista Nicolás Loza, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, López Obrador puede tener razón en sus denuncias, pero duda que logren fundamentar una impugnación, pues según la ley se debe probar anomalías graves en 25 por ciento de las mesas.
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Algunos de los poseedores de las tarjetas estaban furiosos. Se quejaron de que no recibieron tanto como se les prometió o de que algunas tarjetas no funcionaban.
Por su parte, Andrés Manuel López Obrado, que fue candidato presidencial de una alianza de tres partidos izquierdistas, ayer pidió que “por el bien de la democracia, por el bien del país, deben contarse todos los votos para que no queden dudas”, expresó en una rueda de prensa en su casa de campaña, donde exhortó a las autoridades electorales a “dar la cara” y a asumir “su responsabilidad”.
El Instituto Federal Electoral (IFE) dio el triunfo a Enrique Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) con 38.1 por ciento de los votos contra 31.6 por ciento de López Obrador, en el conteo preliminar del 98.95 por ciento —publicado ayer— de las actas de las mesas electorales.
Quien fue su jefe de campaña, Ricardo Monreal, dijo que ayer entregó al IFE una “solicitud formal” para que se lleve a cabo el “nuevo escrutinio y cómputo de las 143,132 casillas que se instalaron para la elección de presidente”.
Monreal manifestó que hay fundamento legal para dicha solicitud, pues ya han detectado “algún tipo de inconsistencias” en 113,855 mesas electorales, y agregó que “todavía se está trabajando” en el resto de los puestos de votación para “documentar otras inconsistencias técnicas”.
Monreal precisó que los representantes del organismo dijeron que la solicitud se ajustaba al marco legal y que hoy se realizará una sesión extraordinaria para responder a la petición del Movimiento Progresista.
El líder de la izquierda, que quedó en segundo lugar de los comicios, acusó a Peña Nieto, de actuar de una forma “totalmente inmoral”. Denunció que la campaña del PRI compró “millones de votos”. “Se gastaron miles de millones de pesos en comprar votos que desde luego rebasaron por mucho el tope establecido” por la Ley.
Por su parte, el IFE, anunció antes de la rueda de prensa de la izquierda, la posibilidad de que vuelvan a contarse los votos de entre 45,000 y 50,000 de las mesas electorales por diversas razones recogidas en la Ley, entre las que se incluyen una diferencia igual o menor al uno por ciento entre el ganador y el segundo lugar, errores “evidentes” en las actas o que los votos nulos sean mayores a la diferencia entre el ganador y el segundo lugar.
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