Asunción/EFE
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, calificó ayer de “tranquila” aunque “delicada, por lo menos”, la situación en Paraguay, donde está en misión de evaluación tras la destitución de Fernando Lugo.
Insulza y los delegados de la Organización de Estados Americanos (OA) se reunieron con el ex presidente Lugo, su sucesor Federico Franco, y con el canciller José Fernández, quien dijo: “Si algo yo agradezco a la delegación es que es la primera vez que nos permiten exponer (…). Ese es el espíritu que espero se vaya introduciendo en otros organismos internacionales”, en alusión a la suspensión de Paraguay del Mercosur y la Unasur.
Franco le explicó “que las instituciones están plenamente vigentes, las tropas están en sus cuarteles, que la Policía garantiza el orden, que hay absoluta libertad de prensa (…)”, agregó el canciller.
El jefe de la misión de la OEA admitió a los periodistas que ha observado una situación “tranquila”, independientemente de que la gente esté “contenta” con ella, según la agencia estatal IP y varios medios digitales.
Insulza aclaró que su misión es informativa y que son el Consejo Permanente o la Asamblea General de la OEA los órganos pertinentes para tomar decisiones sobre Paraguay, que en cualquier caso garantizó no se verán influidas por la adoptada por el Mercosur y la Unasur.
La misión tendría ayer reuniones con las directivas de las dos cámaras del legislativo, representantes del poder judicial y con el líder del Partido Liberal, Blas Llano, y hoy continuará con otros contactos.
Lugo fue destituido el 22 de junio por mal desempeño en sus funciones, en un vertiginoso “juicio político” del legislativo, al día siguiente de retirarle los liberales el apoyo principal en su coalición de gobierno.
El exmandatario almorzó ayer con una delegación de la Izquierda Unitaria Europea-Izquierda Verde Nórdica del Europarlamento, encabezada por el español Willy Meyer, quien manifestó a la radio asuncena Primero de Marzo, que “estamos con otro Franco, otro Franquito que ha aparecido aquí en Paraguay” y “no tenemos ninguna intención de darle ningún respiro a la gente que, en contra del pueblo, se levanta y depone a un presidente electo”.
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