Por: Mónica García Peralta
Cada vez que sube el costo de la gasolina o la energía eléctrica, aumenta de manera casi automática el costo de los alimentos. Sin embargo, ante una tendencia de disminución en el precio de la gasolina, esto no influye de ninguna manera en el precio de los productos básicos.
“Ahora solo pellejos nos traen de las reses, nos dejan solo el desperdicio y lo que no pueden vender. Y todavía a un precio altísimo”, comentó Martha Obando, también vendedora del Iván Montenegro.
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El arroz, por ejemplo, es uno de los productos que se mantienen caros esta semana según un sondeo realizado por LA PRENSA en los mercados de la capital. Esta alza que ya tiene más de un mes, (a pesar que el combustible ha experimentado bajas en las últimas seis semanas), es incomprensible para los consumidores y comerciantes.
“Antes comprábamos el quintal a 930 córdobas, pero ahora nos lo están dando en 1,040. Lo que pasa es que cuando ya le suben los mayoristas es casi imposible que le bajen, lo que hacen es aprovecharse teniendo un mayor margen de ganancia”, aseguró Carmen Vega, quien vende granos básicos en el mercado Roberto Huembes.
VERDURA TAMPOCO
Las verduras y demás productos perecederos mantienen su precio en incremento. Los tomates, repollo y zanahorias son los que más altos se están vendiendo en los mercados de la capital.
“Vengo a comprar las verduras de la semana, pero no me alcanzó para llevar un repollo a 30 córdobas. Está demasiado caro, me parece una exageración”, apuntó Élida Jirón, una compradora del mercado de Mayoreo.
Por su parte algunos comerciantes dijeron que el costo de la gasolina, sea alto o bajo, no tiene por qué repercutir en los alimentos.
“No tiene nada que ver una cosa con la otra. El alimento sale de la tierra y del trabajo del campo, todo mundo sabe que se mantendrá así hasta que el invierno deje de castigar los plantíos”, explicó Martha Obando, comerciante del mercado Iván Montenegro.
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