La Basílica de la Natividad de Belén (Cisjordania), situada donde según la tradición cristiana nació Jesús, entró ayer en el patrimonio mundial de la Unesco. El delegado palestino de la organización aseguró que la inclusión es “un testimonio del hecho de que el mundo entero está decidido (…) a asegurarse de que se logre crear un estado palestino dentro de las fronteras de 1967 con capital en Jerusalén Oriental”, aunque Estados Unidos e Israel lamentaron el nombramiento. La Basílica, que data del siglo IV, obtendrá ayuda para su restauración.
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