Wendy Álvarez Hidalgo
Tercera y última entrega
Ni la empresa privada ni los sectores productivos ni las pequeñas y medianas empresas y sindicatos han sido consultados sobre los lineamientos que incluirá el Plan Nacional de Desarrollo Humano 2012-2016, que diseña el Gobierno y que según han anunciado lo publicarán entre lo que resta de junio y julio.
El borrador de este plan para los próximos cinco años ya fue presentado a la mesa de donantes por el secretario privado para políticas nacionales de la Presidencia de la República, Paul Oquist, el pasado 25 de mayo, según un compendio de 67 diapositivas que circula por la red.
De hecho la empresa privada, representada una gran parte por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), está preparando su propio plan que luego pretenden enviárselo al Gobierno para ver si retoma algunas de sus propuestas. Entretanto, las pequeñas y medianas empresas confían en que pronto el Gobierno los llamará para las consultas correspondientes, al menos es lo que le han prometido al Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme).
Cada sector tiene sus propias necesidades y quieren que sean escuchadas para que se incluyan dentro de un plan que marcará las directrices en la lucha contra la reducción de la pobreza en el próximo quinquenio.
LA VISIÓN EMPRESARIAL
El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, sostiene que es “decisión de los gobiernos de turno si quieren hacer partícipes a los otros sectores de este tipo de planes”, pero aclara que “en la medida que son compartidos (estos planes) tienen más posibilidades de ser realizables”. Es por eso que como Cosep, apunta, están preparando su propia agenda “que presentara la visión del sector empresarial para seguir apostando por el crecimiento económico, la atracción de inversiones, la generación de empleo y la reducción de la pobreza”.
El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, apunta que para atraer ayuda se debe mejorar la institucionalidad. “De lo que se trata es de sumar apoyos y no de dividirlos. Nicaragua no se puede dar el lujo de perder una sola fuente de cooperación”, afirma.
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Y enfatiza: “En nuestro caso en este trabajo sí hemos incorporado la visión de distintos funcionarios de gobierno”. El documento estaría listo en agosto próximo.
El actual borrador del plan que diseña el Gobierno incluye desde la construcción de una línea de ferrocarril, un puerto de aguas profundas en el Caribe, cinco plantas industriales, hasta el anhelado de antaño canal interoceánico.
Todos estos proyectos son valorados en conjunto en más de 40 mil millones de dólares, lo cual los convierte en proyectos ambiciosos que no convencen a los representantes de los distintos sectores, porque la mayoría no tienen financiamiento asegurado.
El presidente de Conimipyme, Gilberto Alcócer, sí confía en que como gremio el Gobierno los va a llamar para que ellos expongan las principales necesidades de este sector. “Ya nos informaron que están haciendo la propuesta y nos llamarán para validarla”, afirma.
A los presidentes de la Federación de Ganaderos de Nicaragua (Faganic), Solón Guerrero; el de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, Benjamín Lanzas, y el secretario de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), Ariel Cajina, tampoco les han consultado sobre las propuestas de los sectores que representan.
En Nicaragua ha habido tres planes nacionales de desarrollo durante las últimas tres administraciones gubernamentales. Ninguno de estos planes de desarrollo han sido diseñados con una visión sostenible a largo plazo, según los sociológicos y empresarios.
“Nicaragua es un país que nace y muere cada vez que asume el poder un nuevo gobierno. En Nicaragua no hay continuidad en políticas públicas, ni la cohesión social necesaria para que construyamos un país a mediano y largo plazo de manera consensuada”, sostiene Aguerri.
El representante del sector privado va más allá en sus afirmaciones. “En vez de sumar esfuerzos, día a día nos desgastamos en esta utópica labor de querer eliminar al ‘otro’ y es por ello que no nos enfocamos en tareas productivas de largo plazo, como las que contemplan estos planes”.
PARA DISEÑAR UN PLAN A LARGO PLAZO
Los sociólogos y catedráticos universitarios plantean algunas propuestas para diseñar un plan con visión de nación y duradero.
El investigador y catedrático de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Rómulo Sánchez, plantea varias propuestas entre las que menciona que todo plan “debe focalizarse en la educación”, pero “no cualquier educación”, sino en la de calidad. “La educación es por lo tanto eje vertebral de cualquier Plan de Desarrollo”, afirma Sánchez.
El catedrático señala que tres sectores son medulares y que deben estar presentes en todas las políticas del Plan Nacional de Desarrollo Humano. En primer lugar la transformación de la matriz energética. “El cambio de la matriz energética se convierte en una herramienta poderosísima para mejorar la vida de los nicaragüenses, pero la gente quiere ver efectos concretos”, señala.
En segundo lugar, se debe dar énfasis a la micro, pequeña y mediana empresa, pues son claves en la creación de empleo y su contribución al Producto Interno Bruto (PIB). “Es evidente que ellas cargan con una serie de barreras, como el acceso al crédito, la institucionalidad, nivel bajo de escolaridad, poca cultura de llevar registros contables y administrativos”, explica.
El tercer sector clave de atender es el agro, el cual debe “seguir su proceso de transformación”. Ese sector aporta casi el 20 por ciento del PIB, que en 2011 fue de 7,297.5 millones de dólares.
INVERSIÓN Y REINVERSIÓN
Luis Gustavo Murillo Orozco, máster en economía aplicada de la Universidad Centroamericana (UCA), sostiene que paralelo al diseño de un plan de nación también se tiene que revisar la ley de atracción de inversiones, porque el país está “obsesionado por atraer la inversión extranjera”, pero no existen bases legales que exija una reinversión efectiva en el país.
“Es decir, se puede invertir y cobrar altos niveles de precio, pero no hay compromiso de hacer una reinversión en el país, e incluso le permiten sacar en muy poco tiempo las ganancias (repatriación de utilidades)”, explica.
Pero la condición única en todas estas propuestas es el tema de institucionalidad, considera el sociólogo Cirilo Otero, quien señala que “no podemos hacer un plan nacional de desarrollo sin tener reglas del juego, en la convivencia social”.
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