Decenas de miles se manifestaron ayer contra el presidente Bashar al Asad en toda Siria, en donde 55 personas murieron por la violencia, de las cuales 26 eran partidarias del régimen, en una emboscada en la provincia de Alepo, en el norte del país. En Ankara, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, convocó a una reunión de crisis al jefe del Estado Mayor y a varios ministros luego que el régimen derribara un cazabombardero turco cerca de la frontera siria. La violencia ha dejado más de 250 muertes en los dos últimos días.
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