EFE
La crisis económica mundial ha generado en Cuba una crisis alimentaria, pero además ha influido en el cambio de divisas y en el turismo europeo, destacó ayer el vicepresidente de la Asociación Nacional de Economía y Contadores de la isla, Alberto Betancourt Roa.
“Cuba es una economía pequeña, pero muy abierta y por lo tanto cualquier efecto negativo en la economía internacional se refleja en la economía nacional, y te obliga a hacer modificaciones en los planes”, explicó Betancourt Roa, en Madrid.
Garantizar la alimentación de la población, así como la energía eléctrica es, para el economista cubano, un “problema fundamental” en la isla.
Otra consecuencia de la crisis económica que afecta principalmente a Europa y Estados Unidos es el cambio de divisas ya que, según apuntó, “como consecuencia del bloqueo no podemos pagar en dólares y tenemos que pagar mucho en euros”.
“Si el euro se devalúa a nosotros nos afecta doblemente. Cuando vamos a pagar una importación tenemos que pagar más euros. Cuando recibimos el pago de una exportación, recibimos menos euros”, precisó.
La crisis en Europa puede tener además una afectación sobre el volumen de turistas de la UE, señaló Betancourt Roa, aunque, dijo que “hasta ahora no se ha notado”.
“Hay que ver qué ocurre en noviembre cuando empieza la próxima temporada turística”, añadió.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C