Emmanuel Barranguet/Afp
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El lateral izquierdo Philipp Lahm y el volante defensivo Sami Khedira liberaron a Alemania y le allanaron el camino hacia las semifinales al anotar los primeros dos tantos del triunfo 4-2 ante Grecia, ayer en Gdansk, en los cuartos de final de la Eurocopa-2012.
El capitán Lahm abrió el marcador (39) con un derechazo desde el vértice izquierdo, tras muchas ocasiones desperdiciadas por la delantera.
Una jugada que tiene bien trabajada, que le valió abrir el marcador en el partido inaugural del Mundial de Alemania-2006, cuando clavó un tanto parecido frente a Costa Rica (4-2).
Lahm, de 28 años, era la esperanza de una selección rejuvenecida de la mano de Jürgen Klinsman, el jefe de Joachim Löw en ese entonces. En Gdansk festejó su 90 partido como internacional (5 goles), lo que lo convierte en el hombre más experimentado detrás de Miroslav Klose (120) y Lukas Podolski (100).
“El equipo supo reaccionar después de complicarse de manera absurda. Tuvimos muchas ocasiones. Pero a veces pasa que vas ganando 1-0 y te pasa eso”, dijo el defensa del Bayern Múnich sobre el empate 1-1 provisional que consiguieron los griegos al principio de la segunda parte. “Podemos estar satisfechos”, dijo.
Sami Khedira apareció cuando los griegos habían sorprendido con la igualdad transitoria de Giorgos Samaras (61, 2-1).
Alemania dio un concierto ofensivo, pero el peligro también viene de atrás, puede resultar como lectura de mensaje para sus rivales en la lucha por el título.
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