Washington/Efe
Aunque el propio entrenador personal de Clemens, Brian McNamee, declaró ante el jurado que él mismo le puso las inyecciones de la hormona de crecimiento humano y guardó las jeringas con las que lo hizo.
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La lucha del gobierno federal de Estados Unidos contra el consumo de sustancias prohibidas por parte de los deportistas profesionales sufrió otro duro revés, cuando un jurado en Washington encontró “no culpable” de perjurio al exlanzador Roger Clemens.
El ganador de dos Series Mundiales con los Yanquis de Nueva York, que había sido acusado de haber mentido bajo juramento a una comisión del Congreso, en el 2008, quedó libre de todos los cargos legales, lo que no quiere decir que durante su carrera profesional no se dopase.
Los expertos juristas recuerdan que el término de “no culpable” no quiere decir que sea inocente, pero los miembros del jurado que siguieron el juicio durante diez semanas, sólo necesitaron diez horas de deliberaciones para dar su veredicto.
El desenlace pone fin a una costosa investigación federal de cinco años sobre uno de los más grandes lanzadores en la historia de las Grandes Ligas, que también evitó ir a la cárcel, como anteriormente consiguió Barry Bonds.
Clemens, de 49 años, fue acusado de perjurio, al hacer declaraciones falsas y obstruir las acciones del Congreso cuando testificó en una deposición y luego en una audiencia televisada a nivel nacional en febrero de 2008 sobre el dopaje en las Grandes Ligas.
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