LeBron James, quien busca su primer anillo, fue la gran figura de Miami en el segundo juego de la serie. LA PRENSA/EFE/LARRY W. SMITH

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El alero LeBron James regresó a Miami más líder que nunca después que los Heat lograsen el triunfo (96-100) en el segundo partido de las finales de la NBA, que disputan al mejor de siete contra los Thunder de Oklahoma City y que ahora registran un empate (1-1).

 

 

MIAMI/EFE

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Kevin Durant, la gran figura de los Thunder, amigo y gran rival de LeBron James, también llegó a Miami con la lección aprendida que los partidos son de cuatro periodos no de solo dos o tres, y que el riesgo de dejar todo para el final a veces no resulta como sucedió en el segundo partido.

El tercer juego de la serie es hoy en el American Airlines Arena, ante uno de los públicos más ruidosos de la NBA y a unos Heat, que regresaron con un valioso empate.

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El alero LeBron James regresó a Miami más líder que nunca después que los Heat lograsen el triunfo (96-100) en el segundo partido de las finales de la NBA, que disputan al mejor de siete contra los Thunder de Oklahoma City y que ahora registran un empate (1-1).

James, que disputa por tercera vez el título de campeón de liga como profesional, la segunda con los Heat, respondió al reto de líder del equipo y su acierto en los momentos decisivos del segundo partido hizo posible el triunfo cuando los Thunder después de haber estado 17 puntos en desventaja se colocaron a dos (96-98).

Sin embargo, esta vez los Thunder no pudieron completar la remontada porque James surgió como el Jugador Más Valioso (MVP) de la liga y en el campo también justificó la petición que antes del partido les hizo a jugadores como el escolta Dwyane Wade y al ala-pívot Chris Bosh, de que tenían que darle más apoyo y hacerlo mejor si querían ganar.

Ambos, junto al veterano Shane Battier, convertido en el factor sorpresa ganador, respondieron a la petición de James que también estuvo sobresaliente en el reto de superar el “síndrome” de desaparecer en las Finales.

“Establecimos el camino a seguir, si luchamos durante los 48 minutos, somos agresivos en ataque y defendemos, no hay ninguna duda que vamos a tener grandes posibilidades de volver a ganar”, declaró James. “Logramos lo que queríamos, pero un triunfo no nos garantiza nada de cara al resto de la serie”.

James, que busca su primer anillo de campeón, dijo que lo que había quedado muy claro en los dos primeros partidos es que el equipo que juegue con mayor agresividad en el ataque, será el que al final tenga más opciones de conseguir la victoria.

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