Varsovia/AFP
“Tenemos que olvidar que un empate nos clasifica para los cuartos de final. Tenemos que marcar uno, dos… Tantos como podamos”, dice el portero del Zenit, Vyancheslav Malafeev.
Las miradas volverán a dirigirse a Alan Dzagoev, la nueva estrella rusa de esta Eurocopa, que cumple 22 años este lunes y que ya ha sumado tres tantos, lo que le permite comandar la tabla de máximos anotadores del torneo, junto al alemán Mario Gómez y el croata Mario Mandzukic.
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El líder del grupo A de la Eurocopa, Rusia, tiene todo servido para avanzar como primero de llave, pero tendrán presión pues un triunfo de sus rivales griegos hoy en Varsovia (12:45 p.m.) los colocará en cuartos y los rusos dependerán del final entre checos y polacos.
Tras dos jornadas, Rusia manda en el grupo con cuatro unidades, seguido por República Checa con tres, Polonia dos y Grecia uno. Esto señala que el grupo todavía sigue bien abierto y los cuatro equipos llegan a la tercera fecha con opciones de sellar su boleto a cuartos de final.
El Polonia-República Checa de Breslavia, que se disputa a la misma hora que el choque en Varsovia también puede tener incidencia en la definición.
Las cuentas están más claras para los rusos, que con un empate pasarán a cuartos y con un triunfo se asegurarán además el liderato.
El desafío para Rusia estará también fuera del terreno de juego, en el comportamiento de sus hinchas, que ya han provocado incidentes serios en los dos encuentros anteriores en el torneo, en la victoria sobre los checos (4-1) en Breslavia y el empate contra los polacos (1-1).
Los disturbios del primer partido provocaron ya que la Unión Europea del Futbol (UEFA) les sancionara con una multa de 120,000 euros y la amenaza de restarles seis puntos en las eliminatorias para la Eurocopa de Francia-2016 si hay reincidencia.
La última vez que el equipo ruso jugó en Varsovia, contra Polonia el martes, en un duelo de máxima tensión por los conflictos históricos entre ambos países, las peleas se saldaron con 187 detenidos y una veintena de heridos leves, en unas imágenes que empañaron el brillo del torneo.
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