Berlín/EFE
Una cincuentena de representantes del mundo de la cultura se solidarizaron hoy con el rapero iraní Shahin Najafi, exiliado en Alemania, tras ser condenado a muerte por blasfemias en su última canción.
«Nos solidarizamos con Shahin Najafi y exigimos a los políticos y a la opinión pública a apoyar de todas las maneras a nuestro colega y a interceder por su seguridad», reza el comunicado, publicado en el portal de la Academia de las Artes de Berlín.
El texto, que lleva la firma de destacadas figuras como los escritores Gunter Grass y Elfride Jelinek, recuerda que el músico iraní, exiliado desde 2005 en Alemania, «vive bajo amenaza de muerte por llamar en su canción al décimo imán, fallecido en 869, a regresar a la Tierra».
Según los firmantes, la canción del rapero «critica de forma satírica el régimen dictatorial», por lo que «los ayatolás iraníes le consideran un hereje que merece la muerte» y han puesto precio a su cabeza, con una recompensa de 100.000 dólares.
«Respetamos la valentía de Shahin Najafi de no dejarse intimidar y de continuar comprometiéndose por la vía del arte. El arte debe ser libre. El arte debe poder desarrollarse y provocar. La libertad del arte es un derecho universal del hombre», señalan.
Para los firmantes, «las amenazas a artistas y a aquellos que se manifiestan contra el pensamiento establecido suponen la muerte de esta libertad».
Entre los que se han sumado a este llamado, impulsado por el presidente de la Academia, Klaus Staeck, el periodista Gunter Walraff y el compositor Manos Tsangaris, figuran los cineastas Doris Durrie y Volker Schlundorff, y los directores artísticos del teatro de la Volksbuhne de Berlín, Frank Castorf, y de la Staatsoper, Jurgen Flimm.
Najafi, de 31 años, permanece oculto desde hace varias semanas en un lugar secreto y bajo vigilancia policial.