MOSCÚ/AFP
Rusia tratará de convencer a su aliado iraní de que haga concesiones concretas en su controvertido programa nuclear durante una conferencia crucial con las grandes potencias en Moscú el lunes y el martes, para alejar la perspectiva de un ataque militar contra Teherán.
Altos diplomáticos del Grupo de los 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania) y de Irán se reúnen para continuar sus conversaciones destinadas a buscar una solución diplomática a dos semanas de la entrada en vigor del embargo petrolero de la Unión Europea (UE) contra Irán para obligar a la República islámica a renunciar a su programa nuclear.
Al cabo de dos ciclos de negociaciones en Estambul en abril, y en mayo en Bagdad, las partes se separaron constatando divergencias, en particular en relación a la actividad muy sensible del enriquecimiento del uranio a 20%, que acerca a Irán al nivel de enriquecimiento necesario para fabricar la bomba atómica.
«Hay razones para pensar que el próximo paso será efectuado en Moscú, en la medida en que es importante para Rusia que el proceso de negociaciones continúe», declaró hoy el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Riabkov, citado por las agencias rusas.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, había declarado el miércoles al cabo de una visita a Teherán que Irán deseaba «encontrar soluciones» a la crisis en torno a este programa que las potencias occidentales e Israel sospechan disimula un capítulo militar, a pesar de las negativas de la República islámica.
Su homólogo iraní, Alí Akbar Salehi, se había declarado «optimista sobre el resultado final» de las negociaciones en Moscú el lunes y el martes. Pero este encuentro podría transformarse en «una confrontación, teniendo en cuenta la fecha límite para las sanciones, el 1 de julio», declaró el analista Bruno Tertrais, de la Fundación para la investigación estratégica en París, en referencia al embargo petrolero de la Unión Europea contra el crudo iraní.
Según el experto ruso Andrei Baklitski, «Irán tendrá que hacer proposiciones concretas, o bien habrá una amenaza de interrupción de las conversaciones, en la medida que Occidente piensa cada vez más que Irán trata simplemente de ganar tiempo».
El Grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania) pide en particular que Irán cese el enriquecimiento de uranio a 20% y que canjee sus reservas de uranio enriquecido a 20% por el combustible nuclear que necesita.
En contrapartida, los 5+1 proponen aliviar las sanciones internacionales contra Teherán así como una cooperación en varios terrenos nucleares civiles.
Irán podría hacer concesiones en cuanto al nivel de enriquecimiento de uranio, pero no renunciará a su derecho a enriquecerlo, declaró el miércoles el presidente del Parlamento, Ali Larijani.
Presionado desde hace meses por los occidentales que esperan proposiciones concretas, Irán podría ver a su aliado ruso hacerse más exigente en caso de un nuevo desacuerdo luego de las conversaciones en Moscú, según los analistas.
«La posición de Rusia se hará más severa si Irán rechaza negociar, pues eso sería un fracaso diplomático» para Moscú, advirtió Baklitski. Un fracaso podría tener graves consecuencias en la medida que Estados Unidos e Israel han vuelto a a amenazar con una acción militar para bloquear el programa nuclear iraní en caso de que falle la diplomacia.