Washington/EFE/AFP
Estados Unidos aseguró ayer que se mantendrá “muy vigilante” ante las “extravagantes afirmaciones, igual que los iraníes” del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de que está desarrollando una fábrica de aviones no tripulados en cooperación con Irán, Rusia y China.
“Nuestra preocupación estaría en la posibilidad de que violen alguna de las sanciones impuestas por la comunidad internacional con esa actividad. Y nos mantendremos muy vigilantes para observar cómo se desarrolla esto”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
Chávez enseñó el miércoles por televisión, el avión no tripulado que según dijo se fabrica en la base aérea en Maracay, para defender la independencia nacional y de convertir a Venezuela en un “país potencia”, y no para “agredir” a nadie.
El mandatario, quien prevé la importación de estos aviones, aseguró que el proyecto de los aviones lleva en desarrollo “varios años” en cooperación con Rusia, China, Irán “y otros países aliados”.
“Ahora, que Estados Unidos diga que a Venezuela hay que vigilarla por lo que está haciendo, no pierdan su tiempo. Es posible, es probable, que dentro de poco salga que esos aviones tienen una bomba atómica en la punta”, ironizó Chávez.
El aparato puede transmitir en tiempo real y simultáneamente fotografías y vídeo, y los técnicos “ya le están efectuando modificaciones” para que pueda “hacer vuelos nocturnos”, porque el sistema original era solo diurno, explicó el presidente de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim), Julio Morales Prieto.
Cavim también desarrolla fábricas de fusiles, granadas, pólvora y municiones. Chávez celebró el avance de la construcción de una fábrica de fusiles AK103 con el apoyo de Rusia, que se prevé produzca 25,000 fusiles y 70 millones de municiones al año, y el ensamblaje en el país de las primeras 3,000 unidades de estas armas.
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