Pablo Fletes
El nicaragüense Erasmo Ramírez parecía que se enrumbaba a cumplir con una gran labor en su primera apertura con los Marineros de Seattle, en las Grandes Ligas.
Sin embargo, después de 4 muy buenas entradas, anoche el bateo de los Padres de San Diego lo descifró y lo mandó a las duchas luego de cumplir con una labor de 5 innings, en los que aceptó 6 carreras, de ellas 5 limpias.
Los Rojos apabullaron 12-5 a Cleveland con tres jonrones, los Tigres vencieron 5-3 a los Cachorros con Justin Verlander (6-4) en el montículo, los Filis dieron cuenta 6-1 de Minnesota, Kansas City venció 4-3 a Milwaukee, San Luis 5-3 a los Medias Blancas, Arizona 11-3 a Texas y los Mets 9-6 a los Rays.
[/doap_box]
A Ramírez le fue muy bien en sus primeros 4 innings, en los que aceptó solo un infield hit de Yonder Alonso.
En su duelo con Everth Cabrera, Ramírez le regaló una base en su primer turno y lo ponchó en el segundo, pero se le acabó la cuerda en el quinto, cuando Chris Denorfia, Jesús Guzmán y John Baker se le embasaron con imparables.
Con casa llena, Erasmo dominó al pequeñín Alexi Amarista, pero Will Venable le conectó un imparable al jardín derecho para empujar la primera del juego y poner a San Diego arriba.
Con casa llena, Erasmo enfrentó a Cabrera, pero el nandaimeño le conectó un roletazo a la antesala y en el intento de doble play, el segunda base de los Marineros Dustin Ackley tiró mal a primera base para propiciar otras dos anotaciones que pusieron el marcador 3-0. Cabrera remolcó esa segunda carrera de los Padres.
Ramírez completó el quinto inning dominando a Chase Headley, pero en el sexto salió del partido después de aceptar sencillos de Carlos Quentin y Alonso, antes de un doble de Denorfia para el 4-0.
Los Padres anotaron otras dos carreras en esta misma entrada, para cargar seis a Ramírez, mientras el bateo de los Marineros era mansamente dominado por el dominicano Edison Volquez en sus primeras seis bateadas.
La labor de Ramírez fue de 5 entradas, con 8 hits, 6 carreras, 5 limpias, una base por bolas y 3 ponches, dejando su efectividad en 4.50. A la hora de nuestro cierre, los Marineros perdían 6-0 ante los Padres en el inicio del séptimo.
Cabrera bateaba de 3-0, con una base, un ponche, una empujada y una base robada, actuando como segundo bate y campo corto. Su porcentaje de bateo era de .267
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B