Benedicto XVI instó ayer a sus colaboradores más cercanos a serle leales, mientras su mayordomo —detenido desde el 23 de mayo por filtración de documentos reservados—, permanece arrestado.
“El papa cuenta con ustedes para que lo asistan en la realización de su ministerio pastoral (…)”, afirmó. La falta de lealtad de algunos colaboradores del papa sacude al Vaticano, que desde enero pasado registra graves filtraciones a la prensa italiana a través de las cuales se revelan los enfrentamientos y luchas internas por el poder en los palacios apostólicos.
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