Por: Arlen Cerda
A cuarenta días de que se venza el plazo para que Estados Unidos apruebe sus dispensas a Nicaragua, la familia Solórzano, expropietaria de Laboratorios Solka SA, revive desde Miami su reclamo por el pago que el gobierno de Daniel Ortega tiene pendiente tras la compra forzada de esa empresa, que ya había sido confiscada en los años ochenta, según publica El Nuevo Herald.
La familia ha intensificado su batalla buscando el apoyo de varios legisladores cubanoamericanos del sur de la Florida.
- El Estado de Nicaragua debe cumplir con las metas de sus acuerdos… No hacerlo le dificulta la entrega del waiver”.
- Alberto Novoa, exprocurador general de la República.
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Según El Nuevo Herald, “el caso Solka sirve como ejemplo de reclamos similares por parte de decenas, quizá cientos, de otros nicaragüenses exiliados que no han tenido éxito en que el Gobierno en Managua les restituya sus propiedades o les pague compensación”.
Por eso, muchos exigen que la Administración de Barack Obama tome cartas en el asunto y corte la ayuda a Ortega. Mientras, un grupo de empresarios y funcionarios nicaragüenses también aboga a favor de la aprobación de las dispensas, que de lo contrario bloquearían la cooperación internacional al país.
Lylie Araya Solórzano, nieta de Porfirio Solórzano, fundador de la empresa, dice que su familia no busca ningún corte de ayuda, pero está de acuerdo en que Estados Unidos debe presionar a Ortega a pagar o devolver propiedades.
El exprocurador Alberto Novoa reconoce que cualquier reclamo afecta las posibilidades del país.
David Rivera, uno de los congresistas contactados por la familia, expresó amplio apoyo a su causa. “El caso de la familia Solórzano es un ejemplo más de las acciones del gobierno ilegal e ilegítimo de Daniel Ortega en Nicaragua”, dijo Rivera.
“Es por esto que debemos continuar trabajando hacia elecciones verdaderamente libres y democráticas para honrar la voluntad del pueblo de Nicaragua y no la de un dictador violento. Apoyo los esfuerzos de la familia Solórzano en obtener el pago que les debe el Gobierno de Nicaragua y seguiremos asistiéndoles en el caso”.
Un vocero de Marco Rubio dijo que la familia se puso en contacto con la oficina del senador.
El cónsul de Nicaragua en Miami, Luis Martínez, dijo a El Nuevo Herald que todos los reclamos son analizados, pero la revisión es lenta.
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