MOSCU/AP
El canciller ruso Serguei Lavrov dijo este sábado que crecen los temores de Moscú sobre el conflicto sirio, pero su gobierno seguirá oponiéndose al empleo externo de fuerza.
Lavrov dijo a la prensa que «la situación se vuelve cada vez más alarmante» y se fortalece la impresión de que el país se encuentra al borde de la guerra civil.
Pero añadió que Rusia, como miembro permanente y con poder de veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, «no sancionará el empleo de la fuerza».
Rusia promueve una conferencia internacional sobre Siria.